Panteón de los Reyes de San Isidoro (León)
Preguntas
- ¿Dónde se encuentra el Panteón
de los Reyes de San Isidoro?
- ¿Por qué es famoso este panteón
en la historia de Castilla y León?
- ¿Qué tipo de personas están
enterradas allí?
- ¿Qué elementos artísticos
podemos observar en las paredes y techos del panteón?
- ¿Qué nos enseñan estos restos
sobre la historia y la religión de la Edad Media?
Resolución y significado
- Ubicación: Basílica de San Isidoro, en
León.
- Importancia histórica: Es uno de los lugares más
importantes del reino de León, donde descansan los reyes, reinas y nobles.
- Arte: Destacan los frescos románicos
con escenas religiosas y símbolos de la vida medieval.
- Significado: Nos muestra cómo se vinculaba
la monarquía con la Iglesia, y la importancia de la religión en la
sociedad medieval.
Calendario agrícola del Panteón
Preguntas
- ¿Qué es el Calendario Agrícola
que aparece en el Panteón de los Reyes?
- ¿Qué representan los doce meses
del calendario?
- ¿Qué tipo de actividades se
ilustran en cada mes?
- ¿Por qué los agricultores y
nobles medievales necesitaban este calendario?
- ¿Qué nos dice sobre la relación
entre la gente y la naturaleza en la Edad Media?
Resolución y significado
- Qué es: Es un conjunto de pinturas que
representan los doce meses del año, mostrando las tareas agrícolas
típicas de cada mes.
- Qué representan: Labores del campo como
sembrar, cosechar, podar viñas, esquilar ovejas, etc.
- Significado:
- Enseña cómo la vida
medieval estaba muy ligada a la naturaleza y las estaciones.
- Ayuda a entender la organización
del trabajo agrícola y la importancia del ritmo del año para la
supervivencia del reino.
Test: Calendario Agrícola del
Panteón de San Isidoro
Enero
- ¿Qué actividad agrícola se
realizaba típicamente en enero?
A) Siembra de trigo
B) Podar viñas y árboles frutales
C) Cosecha de cebada
D) Segar hierba
Respuesta
correcta: B) Podar
viñas y árboles frutales
Febrero
- En febrero, los campesinos medievales
solían:
A) Preparar la tierra para sembrar
B) Esquilar ovejas
C) Recoger uvas
D) Construir casas
Respuesta
correcta: A) Preparar
la tierra para sembrar
Marzo
- En marzo, una de las tareas más
importantes era:
A) Sembrar cereal
B) Matar cerdos
C) Cosechar trigo
D) Podar árboles
Respuesta
correcta: A) Sembrar
cereal
Abril
- Abril estaba relacionado con:
A) Labrar la tierra y cuidar los cultivos
B) Segar la hierba
C) Recolectar frutas
D) Hornear pan
Respuesta
correcta: A) Labrar
la tierra y cuidar los cultivos
Mayo
- En mayo, los campesinos:
A) Plantaban árboles frutales
B) Cuidaban los cultivos y hacían riegos
C) Esquilaban ovejas
D) Hacían la vendimia
Respuesta
correcta: B) Cuidaban
los cultivos y hacían riegos
Junio
- Una actividad típica de junio era:
A) Segar la hierba
B) Sembrar trigo
C) Preparar la tierra
D) Construir cercas
Respuesta
correcta: A) Segar la
hierba
Julio
- En julio los agricultores
medievales:
A) Esquilaban ovejas
B) Recogían la cosecha de cereal
C) Podaban árboles
D) Plantaban hortalizas
Respuesta
correcta: B) Recogían
la cosecha de cereal
Agosto
- Agosto se dedicaba a:
A) Hornear pan
B) Recoger frutos como manzanas y peras
C) Plantar trigo
D) Labrar la tierra
Respuesta
correcta: B) Recoger
frutos como manzanas y peras
Septiembre
- En septiembre los campesinos:
A) Realizaban la vendimia y cosecha de uvas
B) Segaban la hierba
C) Esquilaban ovejas
D) Preparaban la tierra
Respuesta
correcta: A)
Realizaban la vendimia y cosecha de uvas
Octubre
- Una actividad típica de octubre
era:
A) Sembrar hortalizas
B) Matar cerdos y preparar alimentos para el invierno
C) Plantar trigo
D) Cuidar los cultivos
Respuesta
correcta: B) Matar
cerdos y preparar alimentos para el invierno
Noviembre
- En noviembre, los campesinos:
A) Preparaban la tierra y almacenaban semillas
B) Recolectaban uvas
C) Plantaban hortalizas
D) Esquilaban ovejas
Respuesta
correcta: A)
Preparaban la tierra y almacenaban semillas
Diciembre
- En diciembre, las labores
típicas incluían:
A) Celebrar festividades y proteger los cultivos del frío
B) Recoger cereales
C) Sembrar trigo
D) Vendimiar uvas
Respuesta
correcta: A) Celebrar
festividades y proteger los cultivos del frío
La catedral de Santa María de Regla de León es un templo de culto católico, sede episcopal de la diócesis de León, España, consagrada bajo la advocación de la Virgen María. Fue el primer monumento declarado en España mediante Real Orden de 28 de agosto del año 1844 (confirmada por Real Orden el 24 de septiembre del año 1845).
Iniciada en el siglo xiii, es una de las grandes obras del estilo gótico, de influencia francesa. Conocida con el sobrenombre de Pulchra leonina, que significa «Bella Leonesa», se encuentra en pleno Camino de Santiago.
La catedral de León se conoce sobre todo por llevar al extremo la «desmaterialización» del arte gótico, es decir, la reducción de los muros a su mínima expresión para ser sustituidos por vitrales coloreados, constituyendo una de las mayores colecciones de vidrieras medievales del mundo.
Las termas romanas
Originariamente, en la actual ubicación de la catedral, la Legio VII Gemina había construido unas termas, con un tamaño superior al del actual edificio. Durante la gran restauración del edificio que se llevó a cabo en el siglo xix se descubrieron sus restos bajo la catedral, y en el año 1996 se exploraron otros junto a la fachada sur. Poco queda de estas primitivas edificaciones, apenas algunos vestigios de mosaicos, tégulas y cerámicas, hoy expuestos en el museo catedralicio. Otros, como el hipocausto, restos romanos siglo II, permanecen aún bajo el solar catedralicio.
La primitiva catedral
Durante la reconquista cristiana, las antiguas termas romanas fueron convertidas en palacio real. En el año 916 el rey Ordoño II, que hacía pocos meses había ocupado el trono de León, venció a los árabes en la batalla de San Esteban de Gormaz. Como señal de agradecimiento a Dios por la victoria, cedió su palacio para construir la primera catedral. Bajo el episcopado de Fruminio II, el edificio fue transformado en lugar sagrado. El templo estaba custodiado y regido por monjes de la orden de San Benito, y es muy probable que su estructura fuera muy similar a la de tantos otros existentes durante la mozarabía leonesa. Siguiendo la tradición cristiana de enterrar dentro de los templos a quienes encarnaban la autoridad «venida de Dios», aquella sencilla catedral muy pronto se vio enriquecida con los restos del rey Ordoño II, fallecido en Zamora en el año 924.
Hablan las crónicas del paso de Almanzor por estas tierras a finales del siglo x, devastando la ciudad y destruyendo sus templos. No obstante, parece que los daños ocasionados en la fábrica de la catedral debieron de ser inmediatamente reparados, ya que el año 999 era coronado en ella el rey Alfonso V. Tras una sucesión de revueltas políticas y de duras empresas bélicas, hacia el año 1067 el estado de la catedral era de suma pobreza. Ello conmovería al rey Fernando I de León, quien, después de trasladar los restos de San Isidoro de Sevilla a León, «se volcó en favores a la misma». Con este rey se inició una época pacífica, cosechando grandes triunfos en la expansión del reino cristiano. Era el momento del florecimiento del arte románico.
La leyenda del topo
Sobre la puerta de san Juan, por el interior, cuelga un pellejo, a modo de quilla, que la tradición leonesa ha identificado siempre como un «topo maligno». Según cuenta la leyenda, el topo destrozaba lo construido a lo largo del día durante la noche en los primeros momentos de la magna obra del templo. Impacientándose los leoneses porque la obra de la prometida catedral no avanzaba, decidieron acabar con aquel ser maligno que no dejaba avanzar los trabajos: algunos de ellos lo esperaron durante la noche y acabaron con él a garrotazos. En recuerdo de aquel acontecimiento y en agradecimiento a la Virgen María, titular del templo, la piel del animal fue colgada en el interior de la catedral, sobre la citada puerta, en la fachada oeste.
La realidad que esconde la leyenda es que las obras de la catedral de León se encontraron con numerosos problemas de cimentación, sobre un terreno muy inestable que, ya por entonces, había acogido muchas y diversas construcciones. Por su parte, lo que hoy podemos contemplar en la penumbra sobre la ya mencionada puerta del templo catedralicio, se demostró durante los años 1990 que en realidad era un caparazón de tortuga laúd, cuyo origen aún es incierto, aunque se presupone que se trataría de la ofrenda realizada por algún hombre de poder a la catedral, insertándose tal elemento en la antigua tradición (clave en la constitución de numerosos museos) del coleccionismo de Antigüedades y Rarezas.
Vidrieras
El arte de la vidriera en la catedral de León
La catedral de León es conocida sobre todo por su conjunto de vidrieras, quizás el más importante del mundo junto con el de la catedral de Chartres. Conservadas la mayoría de las originales, hecho extraño en catedrales de esta época, fueron construidas entre los siglos xiii y xvi. La técnica de la vidriera tiene su origen, según se cree, en la cultura musulmana. De ella fue tomada por el arte cristiano, que los utilizó desde el siglo xi para alcanzar su auge dos siglos más tarde. En el siglo xvi entró en una total decadencia, y más tarde, con la pérdida de interés por lo medieval, los vitrales fueron eliminados de muchos templos. Esto, junto con la fragilidad propia del vidrio, es la causa de que se conserven tan pocas colecciones.
En su época de esplendor no se tenían como meros elementos decorativos, sino que eran una parte fundamental de edificio. La técnica del arbotante permitía prácticamente eliminar los muros como elemento de sostén, por lo que se podían perforar para abrir grandes ventanales, que recubiertos con vidrieras, daban al templo una mágica apariencia. En este sentido, la catedral de León fue uno de los edificios que más metros cuadrados dedicó a la creación de vanos para vidrieras en proporción a su tamaño. En metros cuadrados se distribuyen de la siguiente manera: 464 metros en su parte baja, 282 en el triforio y 1018 en la zona superior, lo que hace un total de al menos 1764 metros cuadrados de superficie, según las mediciones de Demetrio de los Ríos. El conjunto cuenta con 134 ventanales y 3 grandes rosetones. Esta enorme superficie cobra mayor importancia debido a las dimensiones contenidas de la catedral.
No obstante, parece ser que entre los siglos xv y xvi fueron tapiados parte de los ventanales inferiores (de las que solo se conservaron las partes superiores y las rosas originales) y del triforio para dar mayor consistencia al edificio por sus problemas constructivos, si bien estas zonas acristaladas fueron recuperadas en las restauraciones de finales del siglo xix por Demetrio de los Ríos y Juan Bautista Lázaro con la creación de otras nuevas, usando la técnica constructiva medieval.
Programa iconográfico
Pese a todo, se conserva el programa iconográfico original, el cual estaba pensado de forma tripartita, en función del pensamiento de la sociedad medieval. Los ventanales altos o claristorio, constan de escenas bíblicas, representando el cielo. Los ventanales medios o triforio, constan de escudos nobiliarios y eclesiásticos, representando a la nobleza. Los ventanales inferiores de las naves laterales, constan de representaciones vegetales, representando la tierra, y de tareas mundanas, representado a los hombres "pecheros".
En las ventanas altas o claristorio, hay distinta temática en función de si es el lado norte o el sur. Los ventanales del lado norte, que reciben menos luz, tienen tonos más fríos y su temática del Antiguo Testamento destaca que aún no han conocido la luz Cristo. Los del lado sur, más luminosos, representan el Nuevo Testamento y presentan colores más cálidos.
El triforio de la catedral de León también está perforado con ventanales exteriores que incluyen vidrieras, tapiadas durante la Edad Moderna y recuperadas durante las restauraciones del siglo xix, momento en el que se crearon nuevas vidrieras que respetaban el conjunto iconográfico original, en este caso, todas las vidrieras del triforio son representaciones de escudos reales y nobiliarios, además de ciudades españolas.
Momentos constructivos
Se puede clasificar el estilo de las vidrieras en función de su momento constructivo. Habría tres épocas principales:
Vidrieras góticas
Realizadas en los siglos xiii, xiv y xv. Son la inmensa mayoría de las vidrieras de la catedral, destacando sobre todo las de la parte alta. Se realizaban con pequeños trozos de cristal de colores que se componían y emplomaban.
Vidrieras renacentistas
Realizadas en la primera mitad del siglo xvi. Su estilo es muy diferente, siendo más una pintura sobre vidrio que una composición, y también son de gran calidad. Destacan algunas de las capillas de la girola y las de la capilla de Santiago. Durante los siglos posteriores, no se realizaron nuevas vidrieras, debido a la decadencia de este arte, y los maestros vidrieros se dedicaron a duras penas a mantener los existentes.
Vidrieras neogóticas
Realizadas a finales del siglo xix durante las grandes restauraciones por maestros vidrieros al estilo medieval, imitando las de estilo gótico. Su trabajo fue tan concienzudo que es muy difícil distinguir a simple vista las realizadas en esta época a las realizadas en época medieval. Corresponden a la mayoría de las del triforio y las partes inferiores de las vidrieras de las naves laterales, además del rosetón del sur. Aparte, se realizó una gran restauración de todas las vidrieras del templo, deterioradas con el paso de los siglos, recomponiendo los vidrios rotos o perdidos.
Vidrieras destacadas
Se cree que una vidriera, llamada «la cacería», no fue hecha para el edificio y procede de un palacio real. Puede verse en el muro norte de la nave central. Es el quinto gran ventanal superior comenzando a contar por los pies de la iglesia. Su nombre alude a los distintos jinetes y hombres armados dispuestos para la caza que en ella puede verse. Además, contiene otras escenas que representan algunas ciencias, entre ellas la de la alquimia, ciencia medieval que se creía relacionada con los constructores de catedrales.
Junto con la cacería, otras vidrieras del siglo xiii, más o menos restauradas, se diseminan por los ventanales, destacando las rosas situadas en los ventanales de las capillas del ábside. Destaca también aquí, por su originalidad, la vidriera de Simón el Mago, de temática profana. También destacan las apariciones de reyes en los ventanales, sobre todo Alfonso X el Sabio, en cuyo reinado se inicia la catedral.
De espectacular efecto por sus brillantes tonos azules son los ventanales más altos de la nave central en el lado norte, sobre todo encima del coro, realizadas a principios del siglo xiv.
El gran rosetón occidental se realizó a finales del siglo xiii, y fue bastante restaurado a finales del siglo xix. En su centro, aparece la Virgen con el Niño, rodeado por doce ángeles a su vez sucedidos por motivos ornamentales.
Frente a este gran rosetón occidental, al otro lado de la iglesia, en el centro del ábside, se alza en «árbol de Jesé», realizado en la misma época, representando el árbol genealógico de Cristo.
El rosetón del lado norte es del mismo período, aunque con añadidos del siglo xv. En el centro aparece Cristo, rodeado por doce formas de rayos de luz, a su vez rodeadas por doce músicos.
El rosetón del sur fue realizado en su totalidad a finales del siglo xix, debido a la pérdida del anterior con motivo de los cambios de fachada. Es una copia de los motivos temáticos del lado norte, esta vez con la Virgen presidiendo el centro rodeado por los rayos de luz y los músicos.
A partir del siglo xvi, el arte de la vidriera empezó a decaer, y se transformó en poco más que pintura sobre vidrio. Las grandes restauraciones del siglo xix, dejando de lado cierta falta de rigor, tuvieron el valor de resucitar temporalmente la técnica medieval de su elaboración, hasta entonces caída en el olvido.
Es importante también el efecto día en las vidrieras, teniendo en cuenta que en sol sale por el este (vidrieras del ábside), ilumina las naves (durante el día) y se pone por el oeste (rosetón occidental), por tanto la incidencia de la luz en los ventanales va a variar según el momento del día. El brillo de las vidrieras puede cambiar también en función de la meteorología, entrando más cantidad de luz en los días más luminosos y menos en los más oscuros o nublados.
Si las vidrieras son objetos signos de ser admirados como unidades aisladas, su efecto en conjunto con la arquitectura ojival hace de esta catedral una de las construcciones más espirituales jamás diseñada.






